Negociar el precio de un Inmueble
¡No tengas miedo!.Negociar
el precio en casas o departamento usados se considera
normal. En promedio el margen de negociación puede ser
hasta 5%, siempre y cuando la propiedad esté en condiciones óptimas
de mantenimiento.En aquellos casos donde la propiedad requiere una
remodelación importante, el precio puede negociarse lo suficiente
para cubrir los gastos de dicha renovación. De ahí la importancia
de que un profesional evalúe el inmueble.
En el caso de las nuevas propiedades, la rebaja de precios
aplica principalmente en tres
casos:
- Descuento financiero: Se refiere al pago extra
por encima del plan que el desarrollador te pide. Por ejemplo, si
el esquema es aportar 15% de enganche, 15% diferido a mensualidades
y el resto a pagar a la entrega de la propiedad, cualquier
propuesta que mejore esto, es susceptible a algún descuento.Otra
alternativa donde también es posible negociar, es en pago de
contado.
- Casas o departamentos muestra: En estos casos
se pueden lograr reducciones de precios, debido a que ésta
propiedad es la última por venderse, y aunque nadie ha vivido en
ella tiene cierto uso debido a los visitantes.
- Preventa: Puedes obtener precios entre 15% y
30% más bajos que los de la obra terminada, así como la posibilidad
de diferir el pago del enganche. El descuento en el precio depende
del momento en que el comprador llega a la obra. El más alto, de
30% en promedio, lo obtienes si pagas el enganche en la fase de
cimentación. Desde luego, también implicará más tiempo de
espera.
Tu primera oferta debe ser más baja
que tu límite máximo. Una vez propuesta, el vendedor deberá
responder máximo en tres días. En caso de aceptar, deberán elaborar
el contrato de compra-venta lo antes posible donde se estipule el
precio final.Recuerda que no debes dar ningún anticipo sin un
contrato firmado de por medio.Si tu oferta fue rechazada, pero el
vendedor te presenta una contraoferta, tómate un par de días para
analizarla, haz cuentas y define si es momento de cerrar el trato.
La mayor parte de los acuerdos se logran después de varias ofertas
y contra-ofertas. Negociar no es imposible si se tiene la
información adecuada a la mano, y para eso se requiere hacer
investigación y análisis antes de siquiera poner una oferta sobre
la mesa. El tiempo invertido en este proceso, a la larga
puede significar un ahorro significativo.